lunes, julio 15, 2013

Manifiesto



Necesito saber quién soy yo sin vos.

Aunque crezca el incendio en la piel, porque me quema dejarte ir. Y me muerda la noche y su oscuridad.
Procuro en silencio verte dormir y recordar cuando tus manos eran más pequeñas que las mías y éramos uno.
La pared tiene cicatrices: rayitas desprolijas que iban midiendo la distancia de tus pies al hombre que pronto serás.
Este advenimiento del fin, esta promesa sin certezas. Sin tu voz al abrir la puerta, sin tu alegría.
Tu primer diente de leche guardado en una cajita llena de recuerdos.
Dejame tus miedos, vos caminá adelante, e intentá comer el mundo de a poquito.
Verte crecer fue un privilegio. El mejor paisaje de mi vida.
No puedo dejarte caer, soy tu red y la mano que no te suelta. El salto mortal es mío.
Nos volveremos a ver cuando invente otro cielo.
No estoy llorando. Estoy sembrando nomeolvides. Para cuando vuelvas.
El olor a lluvia es tuyo, yo me quedo con la tormenta, no mirés para atrás.

3 comentarios:

  1. No, da lo mismo, somos parecidas, te he leído, y coincido contigo, solo que vos habéis tenido el privilegio de tener sueños, yo ni siquiera tuve es senscion en mi vida es mas soy tn apática, tn abúlica que aunque me ofreciesen el moro y el oro, jamas lo creería, y no daría a mi conciencia la oportunidad de ser menos inquisitiva en mis sensaciones, pero asi, soy yo no quisiera ser asi, H

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