jueves, abril 05, 2012

Tu verde

Si te fueras me quedaría sola en el desconcierto,
con todos los los días trece y los domingos melancólicos,
demasiadas escaleras que bajan pero con serpientes,
la oscuridad de la noche en mi oscuridad
el desierto de arena, el desierto de vos
las desalegrías, una alergia de sonrisa
mis huesos, las costillas sin pares,
el frío inventario de mis errores
lo que no tenías para darme pero me dabas
tus cuentagotas, tus monosílabos
mi crisis de fe, la agonía, alguna derrota.
Todo abril y el otoño de mis sueños
vos queriéndome como no era,
buscándome donde no estaba,
mirándome para no verme
y el vértigo desalmando el no existirte,
recontando daños, aniquilando instancias
desarmada, atada, invisible.
No desaparezcas cuando se haga de día
no me inventes lo que necesito
por ejemplo tu beso, el hueco de tu cuello, la selva en tu mirada
la gloria que se recuesta, como yo, en tu pecho a contemplarte partir.

5 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias, el placer es mío que vengas a leerme.

      Eliminar
  2. "el vértigo desalmando el no existirte"
    dos verbos inexistentes. Dos creaciones para una sola sensación: la de quien ha dejado un cuerpo en una frase. Nadie se ha ido, es la palabra la que llega, partida en dos verbos rotos.

    ResponderEliminar
  3. Es bello, y se siente. Bello y asi. Y celebro la eleccion de la imagen - la de la puerta, ya que tu imagen en letras es siempre impecable.

    ResponderEliminar
  4. Siempre habrá una puerta entreabierta para recibirte mientras alguien se asoma desde otra para verte partir.
    Yo digo: visitemos muchas puertas y coleccionemos experiencias, recuerdos, memorias.
    Existamos.

    ResponderEliminar