martes, diciembre 28, 2010

Paisaje

Pero, de que se trata esta pretensión absolutamente ignorante, ciega, carente de juicio , casi rayando lo inmoral, de imaginar con soberbia que puedo ser la mujer perfecta para vos? Mi mujer perfecta, la que yo pretendí ser alguna vez, fue abortada de padre y madre, la sobrevivió esta precaria sonrisa que te muestro cuando para adentro te pienso en mis manos construyéndote suspiros.
Me sobrevivió perfecta la manía de explorarte sur a norte con mis labios, lamiendo tu continente, recreo una de mis versiones mejores.
Aunque a veces me dejes sola y desamparada de vos, en un desierto de sed con arena de tu ombligo en la boca.

3 comentarios:

  1. La perfección es un espejismo.
    Lo que importa es sentir.

    Besos.

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  2. Aqui vuelvo a la sombra de un sol que no veo, como todo sol, sabemos que allí esta por esa luz.
    La perfección del sol está en que aún iluminandolo todo, es imposible mirarlo a el todo el tiempo. Mas que imposible dañino.
    Me quedo pensando si no debemos aprender de la perfección del sol.
    Dejar que se mire lo que alumbramos y no a ese cuerpo celeste que somos. Quizas ahorremos cegueras.
    Vuelvo un rato y me voelvo a la sombra porque no me gusta mucho el sol.
    Nos leemos, eva.
    Saludos desde la sombra.

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  3. Esta sombra se esconde de todo. Hasta de la suya propia.
    Se esconde del calor y de la luminosidad. No es penumbra. Es una sombra sólida. En esta sombra no se perciben formas, no se puede estar adormecido, se imagina todo para no pasarle desapercibido. En esa sombra se puede imaginar el calor.
    Imaginar la luz es cegarse. Imaginar el calor, es pretender ver lo invisible y hacerlo paisaje.

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