miércoles, junio 15, 2005

Soberanía ( retrato interno )

Hay que moverse, tengo que detener este efecto dominó que está arrasando con mis mejores sueños...corre rápido, más rapido que mi contemplativa lentitud, no sé si salvar el primero, el del medio o el último, o dejar que me conviertan en piedra muda y sin sangre.
Mi nación está cabeza para abajo, y son tan pocos sus habitantes, hay un presidente con delirios represivos, que quiere escribir su historia sin importarle el destino de su pueblo hambriento...
Hay un doctor confundido y demente que se olvidó su juramento y se divierte creando heridas y gangrenas.
Hay un abogado chupa sangre y sin ética, que entabla juicios hipotéticos y desalmados, y disfruta llamando a los testigos a declarar.
Hay un viejito asustado y silencioso, nadie le hace caso ya, y toda su sabiduría se extingue, con él mismo, y se vuelve hacia adentro y recuerda...
Hay edificios e iglesias, cárceles y lagos.
Hay rebeliones y comedias, tragedias y mitos y un corazón que se atreve a latir aún pisoteado.
Hay gente gris también de esa que no se puede crear grandes historias, que sólamente transcurre.
Hay gente intensa y desmedida, que se vuelca hacia afuera, y muestra las venas y el color.
Hay una niña intentando saber de qué se trata todo...
Es mi nación y esta cabeza para abajo...

10 comentarios:

  1. La anarquia del corazon no predominará, un día subirá al poder un presidente que lo conquiste y lleve por el rumbo adecuado.

    Un beso y un abrazo democráticos.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. A veces el mundo es terrible. Es justo el momento para poder mostrar que estamos en el mundo pero no somos del mundo, tratando de mantener el centro y el rumbo de nuestro timón.

    ResponderEliminar
  3. El mundo es cruel, pero estamos en él y debemos intentar llevarlo lo mejor posible...
    Confiemos en que algún día llegue alguien que lo pueda mejorar...
    Besos!

    ResponderEliminar
  4. Los mundos internos a veces se ponen boca abajo, y en esos momentos tienes la sensación de que alguien ha dado un golpe de estado a tus espaldas, un golpe que además no tiene condiciones nuevas, ni sentido, que no soluciona los conflictos anteriores, si no que parece alimentarlos...

    ¡Qué caótico el mundo en que vivimos por dentro, cuando decide amotinarse!!

    Ánimo preciosa ;)

    ResponderEliminar
  5. Sabes que le falta a tu nación?? Una Eva que tome el sol, que con su carisma ilumine y reestructure la ciudad.

    Cuidate mucho!

    ResponderEliminar
  6. Son personas con alma de niños, tratando de saber de qué se trata todo, los que precisamente tienen el poder de levantar esas naciones.

    Saludos, y te aseguro que ya no haré "deportes extremos" jajaja

    ResponderEliminar
  7. corazón, ponga esa nación para arriba, q no le falta ni voluntad ni amor para hacerlo...
    es hermoso lo q escribiste, como siempre... lo cual me pone en un aprieto: no quiero q estés triste, pero tampoco quiero q dejes de escribir... ¿se te ocurre alguna solución?
    muchos besos, linda!!!!!!!

    ResponderEliminar
  8. Todo se construye y se destruye para reconstruirse y destruirse y consumirse, el mundo se consume a si mismo y se vomita

    ResponderEliminar
  9. Del caos al cosmos... La viejísima idea de un movimiento pendular entre un estado y otro.
    Creo en ella. Todo es cuestión de ciclos.
    Pronto llegará la calma, aunque dure sólo un tiempo.
    Un post precioso, como siempre.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  10. Desde luego que parecen estar todos. Pero yo echo a alguien de menos, y es aquel personaje que aun pareciendo debil y desvalido, a mitad de la trama se armara de valor y conseguira ponerlo todo patas arriba. Sorprendiendo al espectador, al publico, reconstruira la historia y marcara una nueva leyenda en cuanto a la recuperacion interior respecta.

    ResponderEliminar