miércoles, marzo 23, 2005

Despierto.

8 a.m., el sabor del primer café, y ya estoy pensando en tí, me vuelves tan humana...un revoltijo de corazón con miedos y con estas ganas que crecen de amarte. Tengo tanto calor para darte que temo cada vez que no tienes prisa, quemarte al primer abrazo...

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